martes, 10 de noviembre de 2015

Vacaciones 2015 en Francia - 2ª entrega


Día 4 – 8 de Septiembre de 2.015:   Evreux-Giverny-Les Andelys-Lyons-la-Foret-Evreux.

A las 6 en pie.
Hoy el día empezó negro, como mi ánimo. Poco a poco fui más consciente de lo que pudo haber pasado y eso se notó mucho en mi estado de ánimo. Tanto que tenía las lágrimas a punto de salir a cada momento. Supongo que fui consciente de lo que nos pudo haber pasado y pensar que un camión te lleve por delante de esa forma tan tonta no ayudaba mucho.
A las 8 de la mañana ya estábamos en la entrada de la Renault con nuestro súper francés. Pero está claro que cuando se quiere, uno se entiende, aunque sea haciendo mímica. A las 12 de la mañana ya teníamos 2 ruedas nuevas, la puerta medianamente retocada para pasar los días de viaje y el coche lavado. Así que, sin pensarlo reanudamos nuestro plan, a ver si es cierto que al fin empiezan nuestras ansiadas vacaciones y que entre migrañas y ruedas parece que no hay quien las empiece.

Y no pudimos hacerlo de mejor forma. 
Nos fuimos hacia Giverny, para ver el Musée Claude Monet con su casa y sus jardines (9,50 € por cabeza). Antes de entrar nos zampamos un bocata que nos supo a gloria, porque entre los nervios y los horarios, nos habíamos quedado sin cenar la noche anterior y sin desayunar este día. Y aunque el día siguió gris, pasear por aquellos jardines fue una delicia y nos hizo olvidar el mal rato de la noche anterior.




La visita empieza por el Clos Normand, ahí está la casa rosa y el estudio de los nenúfares.


El estudio es la actual tienda de recuerdos y hay que atravesarla para pasar a unos jardines de forma simétrica. Cruzando un pequeño túnel bajo la carretera pasamos al Jardin d’Eau. Precioso.  En esta zona es dónde está el riachuelo, el lago, el puente japonés, las glicinias, los nenúfares, el arbolado que tantas veces pintó Monet. Ya de regreso, visitamos la casa y a perdernos en la tienda de recuerdos.



Para mi fue muy emocionante ver todo aquello, aparte que era realmente bonito. Daban ganas de quedarse allí, que delicia.

En Les Andelys, vimos el Château Gaillard que fue construido por Ricardo Corazón de León en el S.XII para defender Rouen de los franceses y desde el que se ven unas fabulosas vistas al Sena y sus acantilados blancos. 



Y ya, cuando estábamos haciendo el camino de regreso, nos encontramos inesperadamente con Lyons-la-Foret (antiguo coto de caza de los duques de Normandía). La entrada fue estupenda, una curva y de repente, ¡zas! Un mercado cubierto del S.XVIII, lleno de macetas, en donde de pronto parecía que nos habíamos trasladado a otra época. 




Y ya de vuelta en el hotel, para despedirnos de Evreux y para celebrar que estábamos bien, de cenita en el hotel. Ni que decir tiene que fuimos las últimas. A las 9,30 que terminamos de cenar ya estaba el salón completamente desierto.


Ahora toca descansar de este día tan intenso.


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